Los amigos de mis amigos...

Desde hace un par de años, cada pocos meses, me reúno a cenar con dos amigos y ya es una tradición que lo hagamos en algún restaurante oriental, en donde frecuentemente nos recibe y nos despide un gato de la suerte casi tan feo como éste. Cualquiera de los tres puede acudir acompañado pero es raro que ocurra; cuando alguien se quiere venir, aviso de que iremos a un oriental y que no acabaremos en una discoteca y eso no parece que haya importado en el momento de decir que sí. Pero...Días después de la cena, el invitad@ me hace un resumen de sus quejas acerca de las personas con las que ha compartido la velada, personas a las que conoce desde hace bastante tiempo y con las que tiene un trato muy superficial. ¿Qué cuales son esas quejas? Pues desde la vehemencia de algunos comentarios hasta los temas de los que se habla, que suelen ser temas personales y temas que nos interesen, en ese momento, sobre educación, hijos, relaciones personales, política, literatura, religión ... Vamos, una cena normal en la que no hablamos de televisión ni de fútbol, y en la que nos reimos bastante.
He observado últimamente que algunos amigos funcionan con cierta actitud adolescente respecto a mis amigos, o a los amigo de los demás, algo tipo "Los amigos de mis amigos son mis amigos" (y perdón por la frase trabalenguas) pero ya no tenemos quince años y eso no funciona. Esa frutración de no sé bien qué expectativas les lleva a hacer comentarios que, en alguna ocasión, son hasta ofensivos. Hace bastante tiempo tuve que decirle a alguien que se abstuviera de hablar de mis amigos puesto que yo nunca había criticado a los suyos ( Tampoco pensaba hacerlo).
Me cuesta creer que las relaciones humanas sean tan complicadas y que haya gente a la que todo le parece mal, que necesite un grupo cerrado y compacto para algo tan sencillo como ir a cenar y divertirse. Uff! y ahora empiezan las comidad de Navidad...
"Los amigos de mis amigos son... los amigos de mis amigos".




candela-mimundo dijo
¡Ya te digo amiga!
Pero a esas personas solo les pasa una cosa, no tienen EMPATIA (y lo pongo en mayúsculas no para gritarlo) Se vuelven celosas, quieren ser el muerto en el entierro, el niño en el bautizo y la novia en la boda. Cuando no llevan la voz cantante ¡malo!
Pero somos adultos y empleando esas cosas llamada buena educación y saber estar deberíamos pasar veladas agradables con gente distinta a nuestro circulo...¿o no?
Besos a miles
8 Diciembre 2009 | 08:59 PM