Nostalgia
C.D. Friedrich
El domingo caminaban delante de mí dos críos de unos 10-11 años, hablaban del cole y de su veraneo, y de pronto uno de ellos, el que parecía más tranquilo al hablar, con cierto aire ensoñado, le dice al otro "¿Te acuerdas de cuando éramos pequeños, qué bien lo pasábamos en la playa?".
A la sonrisa inicial ha seguido la sorpresa, o tal vez ha sido al revés. He pensado si con un "pasado" tan corto se puede sentir nostalgia y me he asustado un poco de la "adultez" (Mafalda dixit) de este pensamiento sobre los sentimientos que pueden tener los niños.
Ayer, en el trabajo, hablaban acerca de un programa de tv que se iba a estrenar y que tenía como tema la escuela de los años 60; algunos de mis compañeros tenían curiosidad por ver qué cuentan de esa época en que éramos unos críos, hoy me han dicho que se trata de un "reality" bastante ridículo.
Casi de esa época, o de unos años antes, es una colección de libros escolares que semanalmente vende un diario regional (no sé si con éxito o no) y oigo que la serie "Cuéntame" es la más vista de todos los tiempos televisivos.
Está claro que los que tenemos cierta edad (aunque según Iñakito seamos unos yogurines) podemos ser presa fácil de ese negocio de la nostalgia, y hasta me parece bien que ya de mayor alguien se compre el meccano que no recibió por reyes, el "Hazañas bélicas" que nunca pudo tener, o disfrute viendo en una serie de televisión cómo era la vida cotidiana de una familia media hace más de 30 años porque le trae recuerdos agradables de su infancia o de su juventud.
Esto no pasaba de ser un pensamiento hasta que esta mañana, ante una manifestación sindical que reclamaba un trabajo decente y que la crisis la paguen quienes la han provocado, alguien de mi oficina ha dicho "¿Es que no pueden dar el coñazo en otro sitio?".. Entonces sí he sentido nostalgia.




cata dijo
Que buen post, amiga... me ha gustado mucho y lo comparto contigo... Un besazo, guapísima.
8 Octubre 2009 | 10:12 AM