Hay alguna floración
que nadie ve,
un roble interno en los bosques.
Shiba Sonome
Una amiga decía que una es como es, siempre y en todas partes. La primera vez que se lo oí decir me pareció una idea negativa, algo que negaba, o mejor dicho no admitía, la posibilidad de cambiar.

Apuesto por el cambio de formas, aunque la esencia es difícil de tramutar...no caeré en el topicazo del agua, o ya he caido. Jeje.
Buena noche.
Seguro que ahora no piensas exactamente lo mismo. Desde luego, que la frase se podría matizar algo más, aunque como yo la entiendo, en cierto modo es así: uno es como es, siempre y en todas partes. Otra cosa es cómo aceptemos la idea y nos amoldemos a lo que somos. Algunos cambios son posibles, aunque la esencia sigue siendo la misma. Ante lo mismo, adoptando (reaccionando) de manera diferente, parece que cambiamos. En realidad, pienso que no. No sé si logré explicar bien mi punto de vista. Otra cosa también, y en mi opinión muy distinta, es aquello de "genio y figura...", en cuyo caso a mí también me parece una idea que acepta poco un cambio de actitud (que no de lo que somos).
Muy apropiado y precioso el Haiku.
Un besote. Gracias por tus palabras. Claro que me sirven.
Yo creo que un@ puede llegar a mejorar... pero en esencia somos los mismos, en el fondo cada quien es como es y como ha sido. Quizás algo que parece un cambio es en realidad una capa de cebolla que estaba ahí, escondida.
Besosss.
Somos cambiantes, aunque nuestro carácter se vaya haciendo sólido y rígido a través de los años. Un besito.
Hola, Almagra. No sé de qué depende pero, a veces, el cambio de formas es tan superficial, dura tan poco tiempo, que no sé si lo llamaría cambio. Estaba pensando en un@s conocid@s a los que hacía tiempo que no veía; aparentemente habían cambiado sus maneras de relacionarse y tratar a la gente, pero al verlos con más frecuencia resulta que a la menor contrariedad o desacuerdo, saltan de mala manera, bruscos, desábridos, ásperos... Y la explicación o excusa es que "es mi carácter".
También conozco el caso contrario, gente en la que ese cambio parece permanente, incorporado como su propia naturaleza. Bueno decir "gente" es decir mucho, no creo que sean más de dos personas.
Un beso.
Lo has explicado perfectamente, Jesús. Quizás nos engañamos cuando ,por el mero hecho de ver un cambio de actitud ante hechos muy concretos, pensamos que ha habido un cambio profundo, en los demás o en nosotros. Podemos saber si nosotros hemos cambiado, pero en el caso de los demás... habría que vivir con ellos. De todos modos creo que sí, que hay casos en los que alguien vive una determinada experiencia y cambia (por cambiar, cambia hasta de vida).
¿No te parece que la frase puede servir tanto para una crítica como para un elogio, según las circunstancias?
Un beso.
Julia, me ha gustado mucho lo del cambio y la capa de cebolla, es aplicable a algun amigo y también a mí :)
Besotes.
Uy, Iñakito, no sé ... Bueno, la verdad es que yo me he vuelto más ¿solida? en determinadas cuestiones, sobre todo si afectan a la calidad de las relaciones personales... Va a ser que tienes razón.
Un beso :)
Hola, si soy yo... sin avatar ni nada, pero es lo que tiene la coctelera. Me tienen castigada y no me dejan publicar ni logearme... bueno aún gracias que me puedo pasear por los blogs amigos y comentarles a ellos, ejem... veremos si lo logro, pero como no puedo dormir ,pues de visitas que me lanzo. Y ahora me copio este primer párrafo del comentario pa dejarlo en todos sitios, a ver si al menos mis amistades se enteran de que sigo viva, cabreada con la cocte, pero viva.
Yo creo que somos cambiantes, para mejor diría yo, pero tambien como dices nos hacemos m´s sólidos y más exigentes en nuestras relaciones personales, tendemos con los años a seleccionarlas, y a no caer en disimular nuestros fallos, se nos ve el plumero a la corta si lo hacemos. Yo antes de entrar en los blogs, no me mostraba diferente, simplemente no me mostraba a la gente, hasta que me di cuenta que la gente me aceptaba tal y como soy... a cambio hoy en dia no me veo en la necesidad de aguantar a nadie por compromiso.
Es una frase que puede ofrecer muchos matices para disfrutarlos en una larga y agradable tertulia con mucho té... también de cebada ;)
Aunque no lo había visto así, puede que también pudiera ser un elogio, según las circunstancias. De todas formas, hay algo en mí que me sigue diciendo que incluso un cambio importante, hasta el punto de cambiar de vida, como dices, no cambia "lo que somos", sino nuestra adaptación de "como somos" a esa nueva vida. No olvides que muchos aspectos de lo que somos están, de alguna manera, escondidos ó dormidos y puede haber situaciones que los descubran ó despierten, de ahí a que pudiera parecerse un cambio. Que duda cabe que también podemos aprender e incorporar algo nuevo. Sin embargo, por lo general hablamos de algo que siempre estuvo ahí, formando parte de nosotros, aunque por su estado de escondido ó dormido no lo conocieran, incluso, no lo conociéramos nosotros mismos.
Ya me extrañaba que no publicaras a tu ritmo, Cata. Espero que la ronda de chapuzas de la cocte se solucione pronto.
Mostrarse tal cual se es y no aguantar gente por compromiso era antes "privilegio de la edad", siempre lo había oido decir a gente bastante mayor; yo creo que ahora es privilegio de la experiencia y de replantearnos las cosas, nuestra vida, con relativa frecuencia, sin esperar a ser tan mayores que nos importe todo un comino.
Besos :)
Oigo con frecuencia la expresión "uno es como es" como excusa para no modificar conductas o intentar cambios y me he acostumbrado a interpretarla con un sentido negativo, pero tienes razón, hay aspectos dormidos que al manifestarse nos pueden hacer pensar en que una persona ha cambiado y, sencillamente, está mostrando otra faceta de su modo de ser. Hay un dicho muy expresivo: De dónde no hay , no se puede sacar.
A estas horas prefiero un té verde, pero pasa y sírvete un té de cebada bien frío ;)
Besos.
¿Con burbujas? ¡Estupendo! (Marchando una cerveza bien fría!!!) :D
Buen fin de semana, Walden. Un besote.
Un besito y buen finde, amiga
Lo que planteas es un problema de percepción. Me explico: en vez de mirar las cosas como "son", míralas como "pasan".Las llamadas cosas no "son" sino que son "pautas","procesos" Una cascada es como es, pero es evidente que cada segundo estás viendo una cascada diferente. Un bosque, si dejamos de lado el evidente cambio estacional, es como es, con todas sus características, pero cambia contínuamente aunque tu no veas que un árbol concreto se derrumbe, otro nazca, un rebaño de jabalíes se mueva o el riachuelo se desborde. Y así con todo. también con nuestros cuerpos. Tú no pensabas lo mismo con dos años, con quince o con X (je,je), no te mueves igual, no tienes las mismas aspiraciones, no ves el mundo igual; pero si acortas el tiempo, tampoco eres igual que lo eras ayer, millones de células han cambiado y sin embargo " la pauta Walden" existe. Solo aquello que se resiste al cambio, va abocado a su destrucción ( y por tanto a otro cambio, aunque más violento) ( piensa en una mente tiránica, un río encauzado o un edificio con fundamentos rígidos ).
Un besote.
El problema es que somos la expresión de un cambio, muchas veces radical, que oculta hasta hacerlo prácticamente desaparecer, aquello que en realidad somos, en lo más profundo de cada uno de nosotros (personas, al fin y al cabo, con una serie de características, unas comunes que nos definen como personas, otras propias de cada uno que nos hacen diferentes, únicos).
Ya hablé en su día del necesario proceso de desaprender todo aquello que nos dificulta manifestarnos en nuestra esencia, y sigo pensando que esa idea está aún vigente y merecería la pena seguir en ella, ya que la casi totalidad de lo que se ve es fruto de nuestro aprendizaje, gran parte de él, cultural (y modificable).
Uno de los mayores errores en nuestra cultura (puede que en otras también) es precisamente el haber convertido el amor en un árduo proceso de sufrimiento y algo muy mal visto cuando es hacia nosotros mismos (lo llaman egoísmo). ¿Cómo podemos "amar al prójimo como a nosotros mismos", si amarnos a nosotros mismos es visto como algo tan deleznable? Con razón amamos al prójimo como le amamos. No es fácil que pueda ser de otra manera, salvo que desaprendamos algo, no con intención de aprender algo nuevo, sino de dejar que se exprese lo que ya existe y forma parte de nosotros: el amor.
Humm... sí, es verdad, es una cuestión de percepción. En las dos últimas semanas he oido muchas veces a distintas personas eso de "soy como soy y ésto no tiene arreglo", "yo soy así y al que no le guste..."; si pongo distancia a esas conversaciones y miro desde fuera a esas personas, gente a la que conozco muchos años, puedo ver ese pasar del que hablas y encontrar diferencias de un momento de sus vidas a éste. Y en la mía también, claro.
¿"X" (je,je)? No lo entiendo, Eric, diez años es muy buena edad, ¿qué tiene de risible?
;) Besotes.
"¿Cómo podemos "amar al prójimo como a nosotros mismos", si amarnos a nosotros mismos es visto como algo tan deleznable? Con razón amamos al prójimo como le amamos."
O no, Jesús; también cabe la posibilidad de que no haya problemas cuando se trata de amar al prójimo (sin controlarlo,manipularlo) y el problema venga de ese "nosotros mismos" del que no hemos sabido, no nos han enseñado, etc, etc, como ocuparnos y al que hemos ido enterrando bajo capas de "debes ser de esta manera" (bueno, obediente...). "no debes decir o manifestar" (desacuerdo, ira, tristeza...), lo que sea que nos hayan inculcado.
Creo que hablamos de lo mismo y aquí sólo introduzco el matiz de mi experiencia. Había cierta hipocresía cuando algunas personas me tachaban de egoísta si contestaba que no a alguna petición porque estaban acostumbradas a lo contrario,a disponer de mi tiempo y de mí en cualquier momento. La trampa era el comentario: "has cambiado, te has vuelto egoísta" en tono quejumbroso, o despectivo, o dolido.
Mi respuesta, políticamente incorrecta por lo irónica, era "Egoísta!, que no piensas en mí".
Doloroso, puñetero, ilusionante... para volver "atrás" tendremos que dar un giro que nos lleve hacia adelante, Jesús.
:) Besos.
Cierto, Walden. No buscaba nuestra culpabilidad al decir que no nos amamos, sino la de asumir la responsabilidad de aprender lo que no aprendimos por las razones que sean. Cuando lo logremos, se proyectará ese amor en los demás, igual que proyectamos otras cosas, solo que ésta será una proyección más positiva.